Rebeca Marín
La regulación del alojamiento de corta estancia en la Ciudad de México volvió al centro del debate urbano, luego de que un conjunto de organizaciones civiles entregara una propuesta formal para incorporar la hospitalidad comunitaria al Plan General de Desarrollo 2025–2045, con un enfoque territorial, basado en datos y sin medidas generalizadas.
El Frente Unidos por la Hospitalidad, integrado por diversas organizaciones —entre ellas Todos Somos Anfitriones—, presentó el viernes 9 de enero su documento ante el Gobierno de la Ciudad de México, en el marco de la consulta pública del instrumento de planeación más importante para el futuro de la capital.
El planteamiento parte de reconocer que la crisis de vivienda es estructural y no atribuible al hospedaje de corta estancia, actividad que representa menos del uno por ciento del parque habitacional de la ciudad. A partir de ello, propone sustituir restricciones generalizadas por esquemas regulatorios proporcionales, diferenciados por territorio y tipo de anfitrión.
Como eje central, el Frente propone crear un Organismo Público Autónomo especializado en Hospitalidad y Estancias Turísticas Eventuales (ETE), encargado de coordinar, monitorear y evaluar esta política pública, con participación de autoridades, comunidades y anfitriones, y alineado a los objetivos económicos, sociales y ambientales del Plan General de Desarrollo.
Ángel Torres, fundador de Todos Somos Anfitriones, afirmó que la propuesta busca "construir un futuro más próspero que parta de datos y no de prejuicios", así como institucionalizar una actividad que, sostuvo, ya genera beneficios para la ciudad. Añadió que el modelo plantea reglas claras, corresponsabilidad territorial y mecanismos de evaluación permanente.
El documento rechaza topes generalizados de ocupación —como la restricción del cincuenta por ciento anual— y plantea una regulación basada en evidencia. También propone una certificación pública y progresiva de la anfitrionía profesional para elevar estándares de calidad, cumplimiento fiscal, sostenibilidad ambiental y convivencia vecinal.
En materia fiscal, el Frente propone homologar el Impuesto sobre Hospedaje al cinco por ciento entre estancias turísticas y hotelería, así como establecer la retención y entero automático de impuestos por parte de plataformas digitales, para garantizar trazabilidad fiscal en todo el sector.
La iniciativa incluye la participación formal de anfitriones en órganos de gobernanza turística como el Fondo Mixto de Promoción Turística, su representación en espacios vecinales, el desarrollo de una plataforma digital pública de hospedaje y la activación de instrumentos de planeación participativa en zonas con tensión inmobiliaria.
El Frente Unidos por la Hospitalidad reiteró su compromiso de seguir aportando insumos técnicos y de política pública que permitan construir soluciones de largo plazo, con enfoque territorial, basadas en datos y corresponsabilidad.
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