La alcaldesa de MORENA en El Mante, Martha Patricia Chío de la Garza, encontró una salida fácil para no dar la cara por la desgracia del bombero Francisco Javier Rodríguez Martínez, quien se debate entre la vida y la muerte", excusándose que no saber nada para no trasladarlo a Monterrey, Nuevo León para una cirugía urgente.
Todo sucedió por una presunta negligencia médica sacude al Instituto Mexicano del Seguro Social, específicamente al Hospital General de Zona Número 3, donde la familia del bombero Francisco Javier Rodríguez Martínez, conocido cariñosamente como "El Gringo", alza la voz con dolor, impotencia y desesperación, señalando una cadena de errores médicos que hoy mantienen al rescatista entubado, inconsciente y entre la vida y la muerte.
Rodríguez Martínez, bombero activo desde hace más de 25 años, ingresó al hospital hace aproximadamente 10 días por un simple dolor de espalda, sin imaginar que esa molestia terminaría convirtiéndose en una pesadilla. Desde entonces, su estado de salud ha ido empeorando día tras día, mientras los médicos no han podido o no han querido dar un diagnóstico certero.
De acuerdo con sus familiares, el personal médico comenzó a "adivinar" el origen del dolor: primero señalaron que era ciática, después problemas renales, luego hígado, y finalmente decidieron operarlo del apéndice, una cirugía que, aseguran, no tenía relación alguna con el verdadero padecimiento.
Tras la intervención, la condición del bombero se agravó severamente, afectando órganos vitales.
Hoy, Francisco Javier presenta agua en los pulmones, requiere diálisis, tiene las plaquetas peligrosamente bajas y permanece intubado, sin que hasta este momento la familia haya recibido una explicación clara sobre qué enfermedad lo tiene postrado.
Su padre, don Ramón Rodríguez Martínez, y su hermana Nancy Rodríguez Martínez, relatan con profunda tristeza que las visitas están restringidas a solo 30 minutos al día, aunque Francisco Javier se encuentra inconsciente.
"Todas las mañanas nos dicen que está estable, pero por las noches nos dicen que esperemos lo peor, que puede fallecer. Cada día es un diagnóstico distinto", expresaron.
Ante la gravedad del caso, Nancy Rodríguez Martínez viajó desde Estados Unidos hasta El Mante, con la intención de trasladar a su hermano a un hospital de especialidades en Monterrey, buscando salvarle la vida. Sin embargo, se topó con lo que califican como pretextos y negativas injustificadas.
Según denunciaron, personal de Trabajo Social y médicos del IMSS les dijeron que el traslado era "bajo su responsabilidad", que en Monterrey no había camillas, y posteriormente que no había camas disponibles, argumentos que la familia considera una excusa más para no actuar.
Con la voz entrecortada, don Ramón recordó la trayectoria de su hijo: "Mi hijo ha sido un bombero bien entrón, nunca le importó arriesgar su vida por salvar a otros. Rescató personas ahogadas, eliminó enjambres, atendió emergencias por desastres naturales.
Hoy solo pedimos que le salven la vida a él", ya que la familia hizo un llamado urgente y con el corazón en la mano a la presidenta municipal Patty Chio De La Garza, solicitando su intervención para lograr el traslado inmediato a un hospital de especialidades donde Francisco Javier tenga una oportunidad real de sobrevivir.
Los familiares dejaron claro que no buscan desprestigiar al hospital ni generar controversia, sino alzar la voz por un hijo y un hermano que dedicó su vida a servir a la comunidad.
Asimismo, esperan que este caso llegue hasta los directivos del IMSS en la Ciudad de México, pues aseguran que no es un hecho aislado, sino parte de un sistema donde muchos pacientes sufren por la falta de diagnósticos oportunos y atención especializada.
Mientras tanto, Francisco Javier Rodríguez Martínez sigue luchando por su vida, atrapado entre diagnósticos cambiantes, negativas de traslado y un sistema de salud que, hoy, le ha fallado a quien tantas veces no dudó en salvar a otros.
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